
Trinidad Remírez Irisarri, vecina de Pamplona, falleció el día 2 de marzo de 2011 a causa de las gravísimas heridas que se produjo tras sufrir una caída de su bicicleta en Pamplona la semana anterior. Circulaba por el carril bici de la calle Gayarre y perdió el equilibrio al impactar contra la puerta de una furgoneta de reparto que fue abierta cuando pasaba a su lado, golpeándose la cabeza contra el bordillo.
Sin duda se trata de un accidente en el que influyó la mala suerte. Pero el riesgo de que se produzcan accidentes se puede reducir o se puede aumentar según y cómo se diseñen los carriles bici. El de la calle Gayarre, como muchos otros, sigue la pauta de quedar embutido entre la acera y los vehículos aparcados, con lo cual resulta incómodo y peligroso. A cualquier ciclista le ha sucedido más de una vez que le abran la puerta de un vehículo de pronto sobre el carril, obligándole a frenar de golpe; también es habitual que los peatones aparezcan de pronto en el carril saliendo de entre los vehículos que los ocultaban, por no hablar de cuando el carril bici es utilizado para la carga y descarga apilando cajas sobre él. Un pésimo diseño que, por desgracia, ha contribuido a esta muerte.
Yo muchas veces paso por este tramo de calle en bicicleta, y siempre lo hago por la calzada o por la acera.Estos carriles son una trampa, en este caso mortal.Muchas veces es mejor no tomar el carril "bici",mas vale saltarse las ordenazas y estar vivo aun que te puedan multar.
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